Mirar antes de enseñar
Partimos de su punto de inicio, sus fortalezas, sus ritmos y la forma en que comprende mejor el mundo.
Tu hijo no necesita aprender como todos para construir un gran futuro. En MIHARU acompañamos su proceso desde quien es, con conocimiento profesional, inteligencia artificial y sensibilidad humana.
Nuestra manera de mirar
En MIHARU no confundimos inclusión con exigir menos. Reconocemos las capacidades de cada estudiante y buscamos una forma de enseñar que tenga sentido para él, sin perder de vista los aprendizajes que necesita alcanzar.
La tecnología nos permite cambiar una explicación, adaptar una actividad y respetar distintos ritmos. Detrás de ella, un equipo de educación, salud e informática observa el proceso, orienta y activa apoyos cuando son necesarios.
Nuestro modelo
Es un proceso que comienza comprendiendo a la persona y avanza con objetivos claros, experiencias adaptables y apoyo profesional.
Partimos de su punto de inicio, sus fortalezas, sus ritmos y la forma en que comprende mejor el mundo.
Las explicaciones y actividades pueden cambiar sin perder de vista los aprendizajes que necesita alcanzar.
Profesionales de educación, salud e informática observan el proceso y orientan los apoyos en el momento oportuno.
Misión
Unimos estrategias pedagógicas diversificadas, inteligencia artificial y sensibilidad humana para que pueda avanzar con tranquilidad y alcanzar aprendizajes significativos.
Visión
Queremos abrir nuevas oportunidades en Chile y Latinoamérica para que ninguna forma de aprender sea tratada como una barrera para construir futuro.
La realidad que queremos cambiar
MIHARU nace para que las diferencias sean consideradas desde el comienzo y las familias encuentren respuestas antes del desgaste.
Cada estudiante merece que sus capacidades y necesidades sean reconocidas desde el comienzo.
Adaptamos la experiencia para que avanzar no signifique dejar de ser quien es.
Detrás de la plataforma existen personas que observan, orientan y se preocupan por cada proceso.
Experiencias Miharu
Experiencias reales de familias y estudiantes acompañados desde sus capacidades, sus ritmos y su propia manera de aprender.
Carlitos tiene 8 años y fue diagnosticado hace dos años con TEA nivel 1. Cada día enfrenta desafíos personales que muchas veces permanecen invisibles ante los ojos de los demás. Sin embargo, las barreras más difíciles no están en él, sino en un entorno social que todavía puede ser rígido y poco preparado para comprender la diversidad. Su historia se ha convertido en un verdadero motor de cambio: una invitación a derribar barreras, generar mayores oportunidades y construir una sociedad capaz de reconocer, respetar y valorar las distintas formas de aprender, sentir y relacionarse con el mundo.
Comparte cómo la profesora Ruth ha transformado su experiencia educativa, acompañándola no solo en su aprendizaje, sino también en los momentos más difíciles. Su testimonio refleja el verdadero valor de una educación integral: aquella que enseña, inspira y brinda el apoyo emocional que cada estudiante necesita para crecer y avanzar con confianza.
Agradece profundamente a la profesora Ruth por su apoyo incondicional y por haber estado presente cada vez que más lo necesitó. Gracias a su dedicación, paciencia y constante disposición para ayudar, logró mejorar sus calificaciones y recuperar la confianza en sus propias capacidades. Su testimonio demuestra que la labor de una profesora va mucho más allá de enseñar: también significa acompañar, motivar y creer en cada estudiante, incluso en los momentos más difíciles.
Este espacio está preparado para compartir otra experiencia de aprendizaje y acompañamiento.
Este espacio está preparado para compartir otra experiencia de aprendizaje y acompañamiento.
El origen de MIHARU
“¿Por qué encontrar una educación adecuada para nuestros hijos tiene que ser tan difícil?”
Soy Ruth Fuentes, educadora diferencial y, ante todo, mamá.
Cuando llegó mi hijo y recibimos su diagnóstico de TEA, mi manera de comprender la educación cambió para siempre. Aunque mi formación me había permitido conocer la inclusión desde el ámbito profesional, vivirla como madre fue una experiencia completamente diferente.
Conocí la incertidumbre de no saber si encontraríamos el apoyo que necesitaba. Las listas de espera. Las respuestas que tardaban en llegar. El cansancio de tener que explicar una y otra vez cómo era mi hijo, qué necesitaba y por qué no siempre podía aprender de la misma manera que los demás.
Como madre, no buscaba que le exigieran menos. Buscaba que alguien pudiera comprenderlo, reconocer sus capacidades y enseñarle de una forma que tuviera sentido para él. Quería sentir la tranquilidad de que estaba aprendiendo, avanzando y siendo acompañado sin tener que dejar de ser quien era.
Esa experiencia me hizo pensar en todas las madres y familias que viven situaciones parecidas: familias que aman profundamente a sus hijos, que conocen su potencial, pero que muchas veces se sienten solas frente a un sistema que todavía no logra adaptarse a todas las formas de aprender.
También comprendí que la tecnología, cuando está guiada por profesionales y construida desde la empatía, puede ayudarnos a crear nuevas oportunidades. Puede permitir que una explicación cambie, que una actividad se adapte y que cada estudiante avance desde su propio punto de partida, sin perder de vista los aprendizajes que necesita alcanzar.
Así nació MIHARU.
No como una respuesta mágica ni como una tecnología destinada a reemplazar a las personas, sino como una nueva manera de acompañar la educación: uniendo inteligencia artificial, conocimiento profesional y sensibilidad humana.
MIHARU nace del deseo de construir el espacio que muchas madres hemos buscado para nuestros hijos: un lugar donde sus diferencias sean consideradas desde el comienzo, donde puedan aprender con tranquilidad y donde cada familia pueda saber que detrás de su proceso existen personas que observan, orientan y se preocupan.
Porque la verdadera revolución de la educación no comienza únicamente con una nueva tecnología.
Comienza cuando aprendemos a mirar, comprender y acompañar a cada niño como realmente necesita.
Nosotros
MIHARU nació desde una historia familiar. Vivir día a día con la discapacidad nos impulsó a crear un espacio diferente y alternativo, construido desde la experiencia, la comprensión y la decisión de transformar barreras.
En ese camino brilló la vocación de servicio hacia los demás y reunió miradas que se complementan: educación, gestión, experiencia vivida y salud al servicio de una misma intención. No observamos la inclusión desde lejos; cada integrante conoce, desde su profesión o su propia vida, lo que significa enfrentar barreras y decidir transformarlas.
Líder educacional · FundadoraRegistro Secreduc N.º 11.159
Educadora diferencial, especialista en discapacidad mental y TEL. Magíster en Atención Temprana Integral de 0 a 6 años y Máster en Atención Temprana por la Universidad de Málaga, España.
Perito judicial en educación de la Corte Suprema de Santiago y diplomada en Nuevos desafíos para el abordaje e intervención en trastornos del neurodesarrollo.
Director · FundadorContador de profesión y sobreviviente de una enfermedad rara, AMS, actualmente en remisión. Su lucha continúa cada día.
Esa experiencia ha fortalecido una vocación social que trasciende fronteras y una convicción profunda: construir oportunidades también es una forma de acompañar.
Ingeniero civil informático · FundadorAgente de cambio que utiliza la tecnología para posibilitar la adaptación constante de nuestros recursos tecnológicos y académicos a las necesidades de cada persona.
Motivado por ayudar y trabajar por un propósito más grande que él mismo, está comprometido con convertir las posibilidades en realidad.
Líder académicoTrabaja en el área administrativa de una empresa en Bogotá, Colombia, y vive con síndrome de Apert.
Su motivación es visibilizar el síndrome y generar charlas y encuentros para la reflexión, derribando con su propia experiencia los mitos y barreras que todavía rodean a la discapacidad.
Kinesiólogo · Área de saludKinesiólogo de la Unidad de Pacientes UCI del Hospital San Juan de Dios.
Su vocación de servicio nace de una visión clara: la salud debe evolucionar, humanizarse y tratar a cada usuario con respeto y amor.
Fonoaudióloga · Área de rehabilitaciónFonoaudióloga del Hospital San Juan de Dios, donde trabaja en la rehabilitación de pacientes de UTI.
Su labor está guiada por un gran compromiso con la inclusión y con una atención que reconoce la dignidad y las necesidades de cada persona.
También son parte
Respetamos la decisión de Isidora e Isabel de no presentarse oficialmente. Su compromiso, experiencia y trabajo sí forman parte de la red humana que sostiene a MIHARU.
Psicopedagoga · Perfil reservadoImagen representativa · Perfil reservado
Psicopedagoga e integrante del equipo MIHARU. Ha elegido no presentarse oficialmente y mantener su imagen en reserva.
Su trabajo forma parte de la mirada interdisciplinaria con la que acompañamos los procesos de aprendizaje de cada estudiante.
Terapeuta ocupacional · Perfil reservadoImagen representativa · Perfil reservado
Terapeuta ocupacional e integrante del equipo MIHARU. Ha elegido no presentarse oficialmente y mantener su imagen en reserva.
Su aporte fortalece una forma de acompañar que considera la autonomía, la participación y la vida cotidiana de cada estudiante.

Una nueva manera de acompañar
Conoce una experiencia que parte desde quien es, acompaña cómo aprende y convierte cada avance en una oportunidad para seguir creciendo.